EL MEJOR REMEDIO PARA NO RESFRIARSE ES SUBIR LAS DEFENSAS DE NUESTRO SISTEMA INMUNITARIO

El sistema inmunitario es el encargado de defendernos de todos aquellos agentes nocivos que pueden llegar a nuestro organismo: bacterias, virus, hongos y todo tipo de antígeno o toxina en general.

Cuando nuestro sistema inmunitario falla o se debilita, es más frecuente que se produzcan todo tipo de problemas de salud.

Nuestro sistema inmunitario es una red compleja de células, tejidos y órganos que funcionan de manera conjunta para defendernos de sustancias tóxicas como los gérmenes. Es decir, el sistema inmunológico reconoce posibles “enemigos” para tratar de que no lleguen a hacernos daño.

En ocasiones tenemos las defensas bajas y es entonces cuando estos patógenos pueden acceder más fácilmente a nuestro organismo. En otras ocasiones nuestro sistema inmunitario no funciona correctamente y puede dar lugar a distintos problemas como alergias o enfermedades autoinmunes.

¿Cómo podemos saber que nuestro sistema inmunitario está bajo?

Hay una serie de síntomas que nos pueden avisar cuando las defensas del organismo están bajas o cuando el sistema inmunológico está debilitado, estos son:

  1. Infecciones recurrentes, como amigdalitis o herpes.
  2. Enfermedades simples, pero que demoran en curarse o que se agravan fácilmente como por ejemplo la gripe.
  3. Fiebre frecuente y escalofríos.
  4. Ojos secos con frecuencia;
  5. Cansancio excesivo.
  6. Náuseas y vómitos.
  7. Diarrea por más de 2 semanas.
  8. Manchas rojas o blancas en la piel.
  9. Caída acentuada de cabello.

¿Qué puede debilitar nuestro sistema inmunitario?

El sistema inmunitario generalmente se debilita durante una gripe o resfriado y, por esto, en estos períodos es más fácil contagiarse con otra enfermedad como amigdalitis, sin que sea necesario tener algún problema de salud.

Sin embargo, en el caso de que estas infecciones surjan frecuentemente, puede significarse que alguna enfermedad se está desarrollando. Algunas enfermedades que disminuyen naturalmente la inmunidad del organismo son el SIDA, el Lupus, la presencia de cáncer, la anemia, la obesidad, la desnutrición y el alcoholismo, por ejemplo.

Además de esto, el sistema inmune también puede comprometerse con el uso de corticoides y medicamentos inmunosupresores, o el uso prolongado de algunos antiinflamatorios.

También se ha podido comprobar que el estrés baja mucho el sistema inmunitario ya que altera la formación de nuevos linfocitos, y también su secreción al torrente sanguíneo. Diversos estudios han puesto también de manifiesto que la respuesta de estrés disminuye la creación de anticuerpos como respuesta a un agente infeccioso. Asimismo, la comunicación entre los linfocitos queda muy mermada ante estímulos estresantes.

Por lo visto, la respuesta de estrés aumenta el nivel de secreción de glucocorticoides, hormonas que deprimen la actividad del sistema inmunitario.

¿QUÉ FORTALECE NUESTRO SISTEMA INMUNITARIO Y NOS PROTEGE DE LAS ENFERMEDADES COMO LOS RESFRIADOS O LAS GRIPES?

Entre las sustancias más potentes para aumentar y también para modular el sistema inmunitario podemos encontrar las siguientes:

Los proteoglucanos: se obtienen de extractos de setas como : el Reishi, Cordyceps sinesis, Hongo del sol, Maitake, Shiitake…

Los Arabinolactanos: Forman parte de un grupo de carbohidratos conocido como polisacáridos y provienen de la madera del árbol alerce (especie Larix), son muy efectivos para estimular el sistema inmunológico, para combatir el cáncer y como prebiótico (sustancia que se usa para mejorar las bacterias en el colon).

El Calostro Bovino: Es la leche producida en los primeros días después del parto y es de los mejores potenciadores natural de la respuesta inmune conocido por la ciencia. es una excelente fuente de sustancias nutritivas para el organismo y el correcto funcionamiento del sistema inmune, gracias a que estimula la función, producción y actividad de las células del sistema inmune; adicionalmente el calostro aporta factores de transferencia, que facilitan el reconocimiento y la eliminación de las bacterias y virus.

La Echinacea Púrpurea: Estudios de laboratorio han demostrado que la echinacea tiene numerosos efectos sobre las células del sistema inmunológico al estimular la producción de Células T y el Interferon (proteína que estimula el sistema inmunológico). A diferencia de una vacuna que se activa sólo contra una enfermedad específica, la echinacea estimula la actividad general de las células responsables de la lucha contra todo tipo de infección.

Própolis: El propóleo (también denominado própolis o propóleos) es un material resinoso que recogen las abejas de los propóleos de las plantas y las cortezas de los árboles. gracias a su efecto antiviral, se ha utilizado para el tratamiento y cura de catarros, resfriados, gripes y otras infecciones e inflamaciones relacionadas con la vía respiratoria como otitis, laringitis, bronquitis o neumonía.

A parte de todo lo que hemos dichos, hay variedades de minerales como el zinc, el oro, cobre, plata coloidal, selenio,… Vitaminas como: la vitamina C, la vitamina E y la Vitamina A, sin olvidar el considerable papel de plantas como: el tomillo, canela, ulmaria, saúco, cúrcuma y el gengibre, que juegan una función muy importante en aumentar como fortalecer el sistema inmunitario.

Desde Vital Way: Aconsejamos tomar mezclas de todas estas sustancias que hemos mencionado que pueden  venir en uno o dos suplemento, antes de la temporada de los resfriados como si fuesen una vacuna pero con un espectro más amplio para protegerse de cualquier bacteria, virus o patógeno que nos puede bajar las defensas y causarnos enfermedades.

También aconsejamos tomar mezclas de estas sustancias específicas para las personas que tienen enfermedades inflamatorias y autoinmunes, como la Artrosis, para poder modular y corregir la respuesta inmunitaria y por tanto inflamatoria.